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Relato: Recuerdo de Amor

Relato de amor. Recuerdo de amor
Recuerdo de Amor

Hola, soy Rosa, y esto me paso hace ya algún tiempo, pero no dejo de darle vueltas a la cabeza, por lo ocurrido.

Les cuento:

Era viernes tarde, el día había sido muy largo y cansado, me encontraba en el salón cenando sola, ya que mi marido estaba trabajando con turno de noche, me quede hasta tarde medio dormida en el sofá, viendo la televisión. Serian la una menos cuarto, cuando decidí irme para la cama.

Estaba pensando en que mi relación con Alberto, no es muy buena últimamente, estamos pasando por una crisis, eso quiero pensar, pues noto que no me presta la atención que habitualmente me venía prestando, le faltan esos detalles que solía tener siempre conmigo, no quiero pensar que esté perdiéndolo, pero los indicadores me hacen saltar las alarmas. Con estos pensamientos me quería dormir, lo que me hizo dar y dar vueltas a la cabeza hasta que por fin me dormí.

No sé que hora seria, pero escuche que entraron en la habitación y se metió alguien en la cama, estaba dormida y le pregunte si había terminado pronto, no me respondió con palabras, más bien con un sonido que parecía un sí. Di por hecho que era Alberto, que termino antes y volvió pronto a casa.

Al poco de estar durmiendo nuevamente, Alberto me comienza a acariciar y meter mano, muy despacito y con mucha suavidad, me dio un vuelco el corazón pues hacia ya varias semanas que no teníamos relaciones, y en esta ocasión parecía que iba dispuesto a ello. Me dejé seducir, y poco a poco nos fuimos besando y apretando los cuerpos, hasta que hicimos el amor de una forma increíble, me temblaba todo el cuerpo una vez terminamos, fue espectacular, no sabría decir, ¡como nunca antes!. Lo extraño, fue que la noche era muy cerrada y no funcionaba la luz, con lo que la visión era muy limitada, pero nos volvimos a dormir, esperando que amaneciese para ver el motivo de que no hubiese luz en la casa.

Cuando amaneció, me gire tratando de besar y hablar con Alberto, pero él no estaba, me levante y fui al baño, a la cocina, y no estaba por ningún sitio, me pareció extraño. Él no se hubiera marchado de casa sin decirme nada.

Estoy tomando el café, sentada en el salón mientras escucho la radio, y las noticias dicen que la noche pasada hubo un accidente de aviación muy cerca de donde yo vivo. En este preciso momento se abre la puerta de casa, es Alberto, pero que raro viene con la ropa de trabajo, y su cartera que solo utiliza para trabajar. Le pregunto:

—¿De dónde vienes?

—Pues de trabajar, de dónde sino.

Me quede sobrecogida, empiezo a preguntarme, pero ¿con quién he pasado la noche yo?

No me atrevía a contárselo a Alberto, pero le fui sonsacando con preguntas del tipo ¿qué tal la noche? y así, para averiguar si me comentaba que vino pronto. Pero no, no obtuve la confirmación que quería. Él, no había sido el de anoche, me lo dejo más que claro con sus respuestas.

Es mediodía y no hago más que pensar en lo de anoche, (fue una de mis mejores noches de amor) era claro que me resultaba muy familiar el que estuvo conmigo, pero ¿quién podía haber sido? ¿cómo entro en casa? mil preguntas se me atropellaban, no sabía que es lo que había pasado, no era para nada normal esto.

Estoy leyendo el periódico, las noticias sobre el accidente de aviación, entre los pasajeros que han fallecido se encuentra un antiguo novio, que por culpa de la familia se marcharon a Bélgica, y al final lo tuvimos que dejar, pues no teníamos medios económicos para mantener esta relación a distancia sin poder vernos y sin saber cuando. Recuerdo que Jaime Grosell, fue lo mejor que me ocurrió en mi adolescencia, fue muy atento conmigo siempre. Me saltan unas lágrimas recordándolo, y pensar que ya nunca lo volveré a ver.

Ya es hora de acostarse y me meto en la cama, pero noto que al fondo hay algo, levanto las sabanas tratando de ver que es lo que hay. Veo una camiseta o eso parece, me meto hacia abajo de la cama y saco la camiseta, la miro, le voy dando la vuelta y veo que tiene un bordado con un nombre.

El nombre era; Jaime Grosell.

¡No me lo podía creer, ese era el nombre de mi antiguo amor..!

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