Me envié un mensaje desde el FUTURO ⚠️📱 #Shorts
El Eco Distorsionado: Cuando el Futuro Te Llama
La lluvia golpeaba el cristal como dedos huesudos, cada gota un latido sordo en la noche. No era una lluvia normal; olía a ozono y a algo más… a metal frío, a circuitos quemados. Recibí el mensaje a las 3:17 AM, una hora que siempre he asociado con la disolución de la realidad. Un simple short, un video de apenas segundos, pero que me heló la sangre más que cualquier película de terror. El título, una burla cruel: “Me envié un mensaje desde el FUTURO ⚠️📱”.
La Grieta en el Tiempo
Al principio, lo descarté como una broma elaborada, una de esas tonterías virales que inundan la red. Pero la insistencia del remitente, un perfil anónimo con una foto borrosa que parecía… yo, pero envejecido, consumido por una sombra de desesperación, me obligó a verlo. El video era granulado, casi ilegible. Se veía una mano temblorosa sosteniendo un teléfono, grabando un mensaje frenético. La voz, distorsionada por la estática, era inconfundiblemente la mía, pero con un tono agónico, casi animal.
“No lo hagas,” susurraba la voz del futuro. “No respondas a este mensaje. Te lo suplico… destruye el teléfono. Es una trampa. Ellos… ellos ya saben.” La imagen se cortaba abruptamente, dejando solo un zumbido ensordecedor y la sensación de que algo terrible se avecinaba. El olor a ozono se intensificó, llenando la habitación. Sentí un hormigueo en la piel, como si miles de ojos invisibles me observaran.
El Peso de la Predestinación
La descripción del video era inexistente, un vacío inquietante que solo aumentaba la paranoia. ¿Quiénes eran “ellos”? ¿Qué trampa? ¿Y por qué yo? La lógica se desmoronaba bajo el peso de la imposibilidad. La idea de enviar un mensaje al pasado, de alterar la línea temporal, siempre me había parecido un concepto de ciencia ficción. Pero ahora, la ciencia ficción se había materializado en mi sala de estar, impregnada de un miedo primario y visceral.
Este miedo, creo, reside en nuestra profunda aversión a la pérdida de control. La idea de que el futuro ya esté escrito, de que nuestras decisiones sean ilusorias, es aterradora. Nos aferramos a la creencia en el libre albedrío como un salvavidas en un mar de incertidumbre. Cuando esa creencia se ve amenazada, cuando se nos presenta la posibilidad de que somos meras marionetas en un juego cósmico, el pánico se instala en lo más profundo de nuestro ser.
Puntos de Inquietud
- La Voz Distorsionada: La familiaridad de la voz, combinada con la distorsión y la desesperación, crea una disonancia cognitiva profundamente perturbadora.
- El Remitente Anónimo: La falta de identidad del remitente alimenta la paranoia y la desconfianza.
- La Amenaza Implícita: La advertencia vaga pero urgente (“ellos ya saben”) sugiere una amenaza inminente y desconocida.
- El Olor a Ozono: La asociación del olor a ozono con fenómenos eléctricos y, por extensión, con tecnología avanzada y potencialmente peligrosa, añade una capa de inquietud sensorial.
- La Predestinación: La idea de que el mensaje del futuro es una profecía autocumplida, una trampa temporal, es inherentemente aterradora.
El Silencio Después del Mensaje
No respondí al mensaje. Destruí mi teléfono, lo pulvericé con un martillo hasta convertirlo en un amasijo de plástico y metal. Pero el silencio que siguió fue aún más aterrador que el mensaje en sí. La lluvia continuó golpeando el cristal, pero ahora sonaba como un lamento. El olor a ozono persistía, impregnando cada rincón de la habitación. Y en la oscuridad, juraría haber visto una sombra moverse, una silueta borrosa que se asemejaba a… mi yo futuro, observándome con ojos vacíos y llenos de desesperación.
Ahora, cada vez que recibo un mensaje, siento un escalofrío recorrer mi espina dorsal. Cada notificación es una potencial grieta en el tiempo, una advertencia de un futuro que no quiero conocer. Y me pregunto, con un miedo paralizante, si la destrucción del teléfono fue suficiente para evitar lo inevitable. Si “ellos” ya saben… y si ya están en camino.
Apaga la luz. Escucha el silencio. ¿No oyes… un eco distante?
